Los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, en el desierto de Argelia, han sufrido en los últimos días lluvias torrenciales que han destrozado sus viviendas.

Las primeras valoraciones hablan de 30.000 casas de adobe destruidas. Las que siguen en pie son un peligro para sus habitantes por riesgo de derrumbe(puedes ver un vídeo aquí)

Las reservas de alimentos y medicinas, ya de por sí pobres, se han echado a perder por las inundaciones, y el riesgo de contaminación del agua es elevado, lo que conllevaría enfermedades epidémicas entre la población saharaui.

La situación es extrema y la ayuda debe ser inminente por parte de nuestras autoridades, ya que las familias acogedoras de niños saharauis no podemos paliar todas sus necesidades desde la distancia.

El Gobierno de España debe ayudar a este pueblo con el que tiene una deuda histórica y que tanto nos necesitan en esta situación de emergencia. Cada día que pase sin esa ayuda, se cobrará con más vidas.

Las asociaciones amigas del pueblo saharaui ya se han puesto manos a la obra para prestar ayuda de forma inminente, así como algunas administraciones autonómicas y locales se han comprometido también a colaborar con la causa.

Mientras, el Gobierno de España sigue sin destinar ayuda humanitaria y sin pronunciarse al respecto. Sigue impasible, como lo ha hecho estos 40 años, mientras los refugiados saharauis malviven refugiados en el desierto argelino o reprimidos, y muchas veces torturados, en la zona ocupada.

El Gobierno de España, como parte implicada en el conflicto, lejos de lavarse las manos como en el pasado, debe velar por las vidas de los saharauis. Ahora más que nunca, necesitan la recompensa a tanto sufrimiento, incrementado más aún con las inundaciones que han sufrido.

Gobierno de España, ¡ayuda al pueblo saharaui ya! >>