…….y me contaba el payaso:
"me encanta ir por los campos de refugiados repartiendo sonrisas y alegrías a niñas y niños llenos de lágrimas y mocos,con ropas sucias y casi descalzos, invadidos por la humedad, el frío y las lluvias,……sucios, mugres…..pero a mi me encantaba besarles, cogerles en brazos, tocarles abrazarles, robarles sonrisas para luego devolvérselas a otros peques que me encontraba de campo en campo…..tanto era así que una vez inflando unos globos para un grupo de padres y peques en Idomeni, uno de los campos de refugiados en la frontera de Grecia,…………una niña me dijo: yo te conozco,…te vi hace mucho tiempo en otro sitio muy lejos, creo que en Jordania.
Y yo la verdad es que para nada me acordaba de esta niña, había estado en 4 campos de refugiados en los últimos 2 años y había visto niños y niñas durante casi 12 horas al día en tres semanas.

Y claro en unos más y en otros menos, pero Idomeni (Grecia),donde podrían juntarse 12.000 personas, en Zaatari,(Jordania) que había estado hace 13 meses había 40.000 personas,..había estado en Daadab,( Kenia ), en el Sahara, uno de los más grandes del mundo…….. así que era muy difícil recordar donde podía haber coincidido con aquella niña.

Así que le pregunté: de donde eres?…
…. de Gaza…..hemos venido andando hasta aquí pero antes estábamos en uno cerca de Jordania.

Y yo me quedé pensando," pero si hay casi 3000 kilómetros", y entonces la chica me dijo: me hiciste un regalo.
y yo en mis pensamientos seguía, porque nosotros nunca hacemos regalos materiales a ninguna persona, porque es imposible llevar regalos, además en eso no consiste mi trabajo como voluntario en los campos de refugiados,….."

y el payaso seguía contándome aquella historia. …..

"Y entonces le dije a la niña: y que fue lo que te regalé, ? igual así me acuerdo,……….
Entonces la niña metió su manita sucia en el abrigo roto y sucio y sacó dos confetis de colores que debió coger al vuelo de uno de los tubos que lancé al aire para colorear aquellas tardes de magia, de globos, de serpentinas, risas.

A mi no me cabían más lágrimas y a ella no le cabían más sonrisas."

Esta historia escrita hace dos años para los y las refugiadas de los campos……..me sigue poniendo los pelos de punta.


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